La evaluación cualitativa, como propuesta, no es nueva, ya que, muchas veces se hace de manera espontánea en clase. Por lo tanto, los cambios, son más de forma que de fondo, porque, aunque, se sigue insistiendo en la importancia de valorar las capacidades intelectuales, que adquieren los chicos en un proceso, la escuela, sigue anclada a la tradición del número para calificar el nivel de cognición.
Desde mi punto de vista, debo decir, que, en mí proceso de evaluación, trato de combinar las dos (cualitativa, cuantitativa), puesto que, se trata de buscar un equilibrio que le permita, a uno, como docente, intuir, el nivel de aprendizaje de los estudiantes, para no descuidar la exigencia que la institución me hace para presentar una nota final en las planillas de evaluación.


